Reflexiones

Ámate a ti primero y ya luego ama a quien tu quieras.

Desde pequeño has crecido con una fantástica concepción del amor. Las historias de Disney y tus familiares, te han hecho creer que el gran y verdadero amor solo aparece una vez en la vida, generalmente antes de los 30 años de edad. Lo que no te dijeron es que el amor no es accidental, sino que es una decisión, que sucede en el momento indicado.

Te incitaron a creer que eres la mitad de alguien más, y que tu vida no cobra significado hasta que logras encontrar tu otra parte… Lamento decirte que has crecido confiando en un vil engaño. Has venido a este mundo entero y completo, no eres solo una mitad, ¡no! Y mucho menos es tu responsabilidad completar a alguien más, ese no es un peso que nadie deba cargar.

Te han metido en la cabeza la creencia de que una relación se basa en el «dos en uno», es decir, dos personas haciendo lo mismo, hablando de la misma forma y pensando igual, te hicieron creer que esto era correcto… Pero la realidad es otra muy diferente.

Una relación sana conserva la individualidad de cada uno

Eso no es saludable, se llama sumisión… Una relación sana y exitosa va ligada directamente a una pareja en donde cada uno conserva su identidad por separado, cuidando y respetando sus personalidades.

Te condicionaron a pensar que el matrimonio es algo fundamental, que no se puede evitar, y que los deseos «antes de tiempo» no puedes dejarlos salir. Te llevaron a creer que las personas delgadas y esbeltas son quienes más reciben amor. Te hicieron pensar que la clave para la felicidad es una sola, la misma para todo el mundo y que aquellos que no la sigan solo conseguirán soledad.

Pero aquello que nunca te dijeron es que todo esto se trata de una gran mentira, ninguna de estas creencias está fundamentada. Solo te obligan a seguir un camino lleno de frustraciones, sin dejarte ver las demás opciones.

Nadie tendrá el valor suficiente para decirte la verdad, es tu deber descubrir este gran hallazgo por tu propia cuenta. Una vez lo hagas te darás cuenta de cuán importante es el amor propio, y cuando te sientas completamente enamorado de ti mismo tendrás la oportunidad de ser verdaderamente feliz, y luego podrás amar a alguien más.

Este mundo es un sinfín de contradicciones, el amor se hace a escondidas, pero existe violencia y depravación a plena vista… Lo primordial es y siempre será, amarte a ti mismo, antes de amar a alguien más.

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