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Reflexiones, Relaciones

Esto es para ti, que amas a tu pareja y solo recibes migajas de su cariño.

Resulta contradictorio escuchar que una persona espera encontrar un tipo de amor que no existe y que no espera entregar, es como buscar una aguja en un pajar. Alguien que espera el amor sin desear ser constante, fiel, leal, cariñoso ni entregado, no tendrá una tarea sencilla por delante.

Lo más probable es que ellos mismos se obliguen a creer para recibir amor no necesitan entregar nada de sí, porque en el fondo temen encontrar aquello que aseguran estar buscando. Todos saben que el amor es un sentimiento demasiado grande, que las personas débiles y cobardes no saben manejar, es mucho para ellos. Esas personas inconstantes, egoístas, inseguras y narcisistas no saben qué es amar.

No todas las personas saben querer de a poco y mucho menos lograr que el cariño quede solo en eso, sin sentir amor verdadero. No siempre se buscan emociones románticas, sin importar que sea fugaz.  Es imposible para muchos fingir que aman a una persona, cuando la realidad es completamente diferente.

La verdad es que existen muchos quienes son conscientes de que fingir no sirve de nada, no trae nada bueno. Personas que saben que permanecer mucho tiempo junto a alguien que no es capaz de amarlos es dejar ir el tiempo. Quienes no creen en los matices intermedios, las cosas son o no son, sino no vale la pena.

A ellos no les importa demostrar sus sentimientos, gritan lo que sienten fuertemente, asegurándose de no arrepentirse nunca. Van a dar lo mejor de sí mismos en la relación, y siempre sabrán que hicieron todo lo que pudieron para que funcionara.

Sin embargo, es momento de entender que en ocasiones no hay nada qué hacer. Mientras más pasa el tiempo, se agranda el abismo existente entre dos personas. La vida los separa cada día un poco más, hasta que es imposible volver a juntarse.

Cuando uno siente amor y el otro cariño, la relación tiene fecha de vencimiento.

Todo parece estar normal, no hay nada diferente, a simple vista todo estaba perfecto, pero hay algo oculto entre las sombras: la verdad… Y la verdad es que mientras uno amaba al otro con todas sus fuerzas, su pareja solo era capaz de ofrecerle cariño.

Los sentimientos de ambos se volvieron completamente distintos, era imposible que lograran comprenderse el uno al otro. Nunca estaban de acuerdo en nada porque los dos se apreciaban, pero no con la misma intensidad. El sentir era diferente, y eso acabó con su relación.

Lo peor de todo es que uno todavía tiene la esperanza de que el otro pueda amarle de verdad, manteniéndose en la incertidumbre de no saber qué hacer. Un día toma una decisión, y luego cambia de opinión.

La otra persona puede dar por sentado que su pareja siempre va a esperar, sin importar cuánto tarde en definir sus sentimientos, deseando que el otro haga lo mismo, que quiera de poco. Sin entregar prácticamente nada, sin esperar nada del otro. Inmersos en constante incertidumbre, sin saber cuándo podría acabar su relación.

Lo mejor es que se armen de valor y sigan adelante, lejos de esa relación que tanto le ha quitado. No pueden seguir de esa forma, no traerá nada bueno. Es momento de dejar ir y sanar con el tiempo, todo mejorará poco a poco. Pero no vuelvas a aceptar menos de lo mereces.

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