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Psicología, Reflexiones

Mi ansiedad no es una opción. Ya deja de pedir que me relaje.

Muchas personas cometen la equivocación de considerar el trastorno de ansiedad como un simple estado de ánimo, piensan que puede cambiarse de la noche a la mañana… Pero la realidad es completamente diferente: la ansiedad no es un trastorno que puede curarse en un abrir y cerrar de ojos, ¡no!

Quienes la padecen tienen una forma peculiar de percibir la vida, con mucho sufrimiento y complejidad, sin poderlo cambiarlo… Se trata de una enfermedad. Ellos no pueden simplemente sentarse a disfrutar de una buena conversación fingiendo que todo está bien, le es imposible.

Pensar que las personas ansiosas no hacen más que fingir es una señal de ignorancia. Este trastorno no puede desactivarse ni tampoco ignorarse. Se trata de una enfermedad que te afecta cada vez más y más, hasta puntos que ni siquiera puedes percibir, sin poder evitarlo.

Es posible que en ciertos días, ellos piensen que ya han superado este trastorno, que finalmente lo han erradicado de su vida, y vuelven a tener fe en sí mismos. Sin embargo, el sentimiento regresa sin previo aviso, el miedo los derrumba una vez más, la ansiedad se adueña nuevamente de su vida… Es un ciclo repetitivo.

Para ellos no es posible simplemente decidir ser felices, pues no existe nada en específico para detener este trastorno. Si en alguna oportunidad le has dicho a una persona ansiosa que debe relajarse, lamento decirte que has sido sumamente egoísta, restándole importancia a su condición de vida. Has proyectado el desinterés que sientes por su trastorno, lo poco que lo entiendes, pretendiendo que es algo que no debería importarle.

La ansiedad es una peligrosa enfermedad

Es momento de que entiendas la complejidad de este sentimiento, no debes restarle importancia. Se trata de una enfermedad como todas las demás, así que debe ser tomada en cuando de la misma forma.

Es obvio que no serías capaz de decirle a una persona que sufre de cáncer que solo necesita sonreír y disfrutar la vida, ¿cierto? Entonces también debes dejar de hacerlo con quienes padecen de ansiedad. Este terrible trastorno destruye el alma de las personas, es igual de peligroso.

No sigas diciéndole a estos seres que solo necesitan tranquilizarse y sonreír, pues ellos no saben cómo hacerlo. No les pidas que escuchen canciones a todo volumen para llenarse de emoción y alegría, ni tampoco les digas que no deben  preocuparse por nada, pues esto es imposible. La preocupación es parte de su día a día. Deja de ya de juzgarlos, porque tú no entiendes a lo que  ellos se enfrentan.

Y nunca lo vas a entender, a menos que lo vivas en carne propia. La única opción viable es tener paciencia y mucha empatía con ellos, debes ser muy comprensible. Tienes que ser precavido de no sumar cosas negativas a su vida, necesitas respetar aquella lucha interna que ellos llevan.

Siéntete afortunado de no estar atado a este remolino de oscuridad y perturbación dentro de ti, de no vivir con ese constante sentimiento negativo, de no ser víctima de los opresivos ataques de pánico e inseguridades.

Antes de generar prejuicios sobre las personas ansiosas, primero recuerda que se trata de un trastorno mental, de una enfermad verdadera. No se trata de un estado de ánimo, sino de una perturbadora condición de vida.

No olvides que si ellos pudiesen tranquilizarse simplemente lo harían. Sin embargo, no es tan simple como suena, pues llevan en su interior un sinfín de inseguridades y temores. Si les repites que solo es cuestión de relajarse, no lograrás más que empeorar su situación.

1 Comentario

  1. Ingrid

    se lo que es vivir con ansiedad

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