fbpx

Reflexiones, Salud Emocional

Mis lágrimas no son mi debilidad, son mi fortaleza.

Desde pequeños nos han dicho que no debemos llorar, que debemos ser fuertes y afrontar todo lo que la vida nos ponga adelante con valentía y severidad, nos han metido en la cabeza que las lágrimas son sinónimo de debilidad… Pero esto no es completamente cierto.

Y es que, ¿qué te hace pensar que llorar es ser débil? Desde mi punto de vista las lágrimas representan una gran fortaleza y valentía, debemos ser muy valientes para permitirnos expresar todos nuestros sentimientos: nuestras alegrías, nuestras tristezas y nuestras molestias.

En general, el ser humano es una especie sumamente emocional. Sin embargo, bien sabemos que existen personas que son más emocionales, algunos que lloran con mucha más facilidad, que siempre tienen los sentimientos a flor de piel, perciben las cosas distintas al resto. Esto no está mal, no representa fragilidad, solo son seres sumamente emocionales que dejan fluir sus sentimientos sin reprimirse. 

Y es que es cosa de osados expresar nuestras emociones, pues estamos mostrando una parte completamente íntima de nosotros, sin sentir vergüenza, nos exhibimos  al mundo tal cual somos.

Las lágrimas están presentes en los días buenos y en los malos

Recordemos que la vida se trata de un conglomerado de matices, en donde se encuentran los días buenos y también los malos, en donde hay altas y bajas, lo que causa en nosotros un sinfín de emociones cambiantes. Y no esta mal expresar dichos sentimientos tan complejos mediante las lágrimas.

En los momentos de tristeza y de dolor podemos acudir al llanto para lograr desahogarnos, en los mementos de extrema alegría las lágrimas expresan todo esa emoción que estamos sintiendo, y en los momentos de ira lloramos para desprendernos de esa molestia. Las lágrimas están allí para ayudarnos a expresar nuestras emociones y para ayudarnos a desprendernos de los sentimientos negativos… No hay nada más purificador.

CADA LÁGRIMA PURIFICA NUESTRA ALMA, RENUEVA NUESTRO SER

Cuando estamos tristes o molestos, el llanto se trata de un mecanismo de purificación de nuestro interior… Por medio de las lágrimas podemos expresar y expulsar todas aquellas cosas que tanto nos abruman y que ensombrecen nuestra alma y nuestro corazón.

Debemos ser personas sumamente fuertes y seguras para poder purificar nuestra alma mediante el llanto, para expulsar todo aquello que tanto nos perturba… Tenemos que ser muy valientes y muy sabios para mantener nuestro corazón libre de tristezas, frustraciones y/o molestias.

“Las lágrimas que no brotan se depositan sobre el corazón, con el tiempo lo cubren de costras y lo paralizan como la cal que se deposita y paraliza los engranajes de la lavadora», Susanna Tamaro.

Si quieres puedes verlo de la siguiente manera: Tu alma y tu corazón son hermosos, ambos se encuentran rodeados una bella y deslumbrante luz, sin embargo, las preocupaciones, las molestias, las frustraciones y el agotamiento van causando pequeñas manchas negras en ellas, poco a poco van oscureciendo tu alma y tu corazón. Pero entonces, existe un líquido capaz de eliminar todas estas manchas que han ido apareciendo, capaz de sacar toda esa oscuridad y conducirla hacia el exterior, erradicándola por completo de tu cuerpo… Ese líquido purificador son tus lágrimas.

Artículos Recomendados:

10 Consejos para superar a un mal amor para siempre.

En mentes vacías, un hermoso cuerpo no vale de nada.

Así que no hagas caso a esos comentarios necios que te señalan de débil y cobarde por llorar… ¡Recuerda que los débiles y los cobardes son ellos mismos, que no se atreven a expresar sus verdaderos sentimientos! Con el tiempo sus almas y sus corazones han ido oscureciéndose, y es por esto que no entienden que tú seas capaz de dejar salir todas esas emociones.

En la vida siempre habrá 3 momentos: felicidad, ira y tristeza.

«La palabra felicidad perdería su sentido si no se equilibra con la tristeza», Carl Jung.

Pues es cierto que en la vida así como hay momentos de tristeza y de ira, también hay momentos de extrema felicidad… Es tu deber aprender a sacar lo mejor de los tres instantes.

Cuando estemos felices también tenemos que expresarlo al máximo, dejemos salir toda esa alegría y contagiemos a los demás… No hay nada más hermoso que las lágrimas de felicidad, mediante las mismas somos capaces de demostrar ese grandioso sentir que guardamos en nuestro interior.

Tenemos que recordar que la felicidad, la tristeza y la rabia forman parte del vivir, todo se trata de un hermoso conglomerado de emociones y lecciones que debemos internalizar.

Así que asegúrate de aprender y crecer con todas las situaciones a las que te enfrentes… Si estas viviendo un momento de tu vida en el que te sientes completamente llena de dicha y de felicidad entonces demuéstralo, ¡deja salir toda esa alegría y proyéctala a las personas que te rodean!

Pero si, por el contrario, te encuentras pasando por un mal momento, en donde sientes que el mundo se te viene encima, para el que no encuentras una salida, ¡no te cohíbas de llorar! Por el contrario, busca un lugar privado y ¡asegúrate de expulsar todo eso que tanto te abruma, déjalo salir!

Ya verás cómo al terminar te sentirás muchísimo mejor, todo aquello que te abrumaba habrá desaparecido, no guardarás más sentimientos negativos dentro de ti, ahora solo habrá tranquilidad. Y esto te permitirá pensar con más claridad, te preparará para poder tomar la mejor decisión para ti y para tu bienestar… Podrás seguir adelante con el alma y el corazón renovados, como una persona más sabia, más grande y más fuerte.

Entender nuestros sentimientos nos permite ser más comprensivos

Otra ventaja de permitirnos expresar y conocer nuestros propios sentimientos es que nos vuelve personas mucho más comprensivas… Somos capaces de entender las emociones de las demás personas, sin juzgarlos, pues conocemos su gran valor y las tratamos con una gran empatía.

«Cuanto más abiertos estemos a nuestros propios sentimientos, mejor podremos leer los de los demás», Daniel Goleman.

Así que aprovecha, vive tu vida plenamente, sin cohibirte de expresar tus emociones y comprendiendo las de las demás… Permite que fluyan libremente, que abracen tu cuerpo, siente cada una, disfrútalas y utilízalas para crear recuerdos inolvidables… Ten presente que tu vida es aquí y ahora, y es tu deber disfrutarla plenamente.

Síguenos en Facebook

Deja un comentario