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Reflexiones

Tú no perdiste al dar amor, lo hizo quien no te valoró.

¿Has llegado a pensar que diste más amor del necesario? ¿Sientes que has perdido? Si la respuesta es afirmativa has cometido una gran equivocación. Quien entrega amor, lealtad y cariño nunca pierde, al contrario, pierde la persona que no sabe valorarlo. Nunca te sientas mal por haber entregado mucho a quien no supo apreciarlo, recuerda que el peor castigo es no sentir.

Para una mejor explicación se tiene a la neurociencia, que explica constantemente las razones por las que las personas se comportan de cierta forma en los temas del amor. Lo más importante es saber que la mente humana no está preparada para el luto, no sabe asimilar la pérdida. El sentimiento la sobrepasa, la congela y la hunde en el dolor durante un significativo lapso de tiempo.

De igual forma, otro punto de complejidad dentro de las relaciones es la forma en que se le hace frente a la ruptura. La neurociencia explica que este proceso de separación libera una gran cantidad de hormonas de estrés, pudiendo llegar a generar en algunas ocasiones el famoso “corazón roto”. Pero si hablamos desde la psicología y desde emocionalidad, aquello que experimentan las personas se trata de otra realidad.

La pérdida trae consigo mucho dolor

Cuando la persona se separa de su pareja llega a sentir un profundo dolor por dicha pérdida, pero también lo siente en su energía, en su luz de vida. El sentimiento lo sobrepasa, todo ese cariño, todas las ilusiones y toda esa entrega también se han perdido. El sufrimiento es grande, deja un inmenso vacío dentro.

Es acá en donde aparece una gran muralla de protección, que le impide volver a entregarse por completo y amar de nuevo, pues en su corazón no queda más que las cenizas de un viejo y fracasado amor… He aquí la importancia de comenzar a enfrentar estas situaciones de otra forma.

Cada persona está formada por un conglomerado de experiencias y vivencias pasadas, sentimientos guardados, sufrimientos ocultos y temores disfrazados. Al entrar en una relación es inevitable hacerlo con todas las experiencias del pasado, es imposible borrarlas por completo e ignorarlas, no se puede empezar desde el principio. Siempre van a estar presentes, y el éxito del presente emocional y afectivo pleno y maduro, dependerá de la forma en que manejemos dichas experiencias.

Todas las vivencias quedan marcadas en la piel, quedan escritas en el alma. Cada traición, cada engaño, cada decepción y cada desamor te marcan para siempre, sobre todo si eres testigo de cómo el amor de tu pareja se deteriora con el tiempo, hasta desaparecer por completo.

Luego de haber amado con tanta intensidad y de haber entregado todo de ti, puede resultar abrumador hacer frente a todos esos sentimientos que traen consigo la pérdida. Estar sumido en ese oscuro pozo de sufrimiento y soledad, puede llegar hasta a ocasionar cambios dentro de tu personalidad.

Algunos desarrollan una gran desconfianza, y pueden llegar a tomar la decisión de olvidarse por completo del amor. Optan por la opción de «quedarse solos para no sufrir», convirtiéndose en personas frías. Cada quien es libre de decidir su camino, pero es muy importante erradicar por completo un pensamiento frecuente durante esta etapa de aislamiento.

Jamás debes arrepentirte por haber entregado todo tu amor a alguien, por haber ofrecido todo de ti, sin saber si esa persona sabría valorarlo. Esas cosas son las que te hacen ser un excelente sujeto, conforman tu humanidad. Recuerda siempre que vivir sin amor no vale de nada, el amor le da un significado hermoso a tu vida, hace que todas las cosas que realizas valgan la pena y sean maravillosas.

Nunca dejes de lado al amor, ni tampoco te sientas mal por haberlo entregado. Si lo haces, solo estarás negando el lado más precioso de tu humanidad.

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