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Psicología, Salud Emocional

Una persona infeliz consigo misma siempre será malvada con los demás.

No te ha ocurrido que conoces a una persona, y sin conocerte se porta de una manera pedante y prepotente. Generalmente este tipo de persona no le importa hacer sentir mal a los demás, ten por seguro que esa persona es infeliz consigo mismo.

Alguien que no se tolera a sí mismo, es una persona insegura y necesita compensar esa inseguridad con maldad, algunos piensan que si son infelices todos los que están a su alrededor deben serlo.

Hay personas que son infelices y lejos de buscar ayuda y salir de esa condición, lo que hacen es hundirse cada día más en lo que sienten. Tienden a llenarse de odio por las personas que un día le hicieron daño, se amargan y pagan su frustración con cualquiera que se atraviese en su camino.Este tipo de personas se olvidan que el rencor solo hace daño a quien lo siente, y lo más sabio es perdonar el daño que nos hacen. Aunque la persona no merezca el perdón uno se merece liberarse y sanar.

¿Cómo reconocerlos?

Son personas que se irritan con facilidad, no soportan ver a otra persona feliz, tiende a discutir con todos y por todo.

Tristemente perdieron la confianza en sí mismo y en los demás. Están molesto con la vida por las cosas que tuvieron que pasar y por eso no abren su corazón para darse una segunda oportunidad. Todo ese comportamiento es un escudo que han creado para protegerse y lo que realmente se están haciendo es daño.

Consecuencias del rencor y la agresividad

La persona que acumula rencor a lo largo de su vida producto de todo el daño que le han hecho es víctima dos veces. La primera vez como consecuencia del daño que le causaron y la segunda vez cuando ese rencor acumulado te roba la felicidad. Así es cada vez que deja de reír, de disfrutar de la compañía de alguien más, se hace víctima nuevamente.

Vivir con rencor y tristeza desencadena enfermedades malestares y condiciones críticas de salud. Además va deteriorando la salud mental.

Vivir con infelicidad, lleno de rencor y amargura, hace que la vida duela, que todo sea gris que la vida carezca de color. Lamentablemente en muchos casos estas personas se niegan a aceptar ayuda, no aceptan que necesitan urgentemente cambiar.

Han asumido esta infelicidad como su manera de vivir, siendo miserables y haciendo muchas veces miserables las vidas de las personas que lo rodean.Muchas veces queremos ayudar a estas personas pero los lastimados podemos ser nosotros, ya que un tipo de persona como estas que se niega a cambiar tiende a desgastar emocionalmente a quien se le acerca, incluso puedes correr el peligro de terminar como ella.

Lo más sabio es que te alejes y recuerda que en la vida es mejor perdonar y soltar no podemos quedarnos anclados en el pasado, la vida es corta y no vale la pena ser infelices.

 

  1. Coromoto

    Muy cierto, me encanto felicidades

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